PROTECTORES SOLARES: consejos para entender todo sobre ellos y cuidarte mejor

Uno de los imprescindibles del verano es la protección solar. El primer protector solar de la historia tiene su origen en la Segunda Guerra Mundial y se inventó para proteger a los soldados estadounidenses que trabajaban a la intemperie. Este producto se realizó a base de aceite de parafina rojo que se obtenía del petróleo, una vez separada la gasolina y otros refinados, y evitaba que los rayos ultravioleta traspasaran y quemaran la piel. 

El tirón comercial de este producto lo vio el farmacéutico Benjamín Green en 1944 y lo bautizó como COPPERTONE para lanzarlo al mercado. El nombre viene de su color rojizo: “copper” significa cobre y “tone”, tono. Se trataba de una loción blanca y cremosa con olor a jazmín y, por supuesto, con propiedades protectoras. Su publicidad de la niña y el perrito fue una de las más características de la época. 

¿Por qué hay que usarlo?

Antes que cualquier antiarrugas, la mejor opción para cuidarse la cara es siempre un buen protector. De esa forma prevenimos los daños antes de dedicarnos a repararlos. El 80% del fotoenvejecimiento de nuestra piel se da fundamentalmente por las radiaciones UVA que nos afectan casi de forma continua durante todo el año. Más allá de lo estético (y más importante), hay muchas evidencias científicas de que las radiaciones ultravioletas (tanto UVA como UVB) aumentan los riesgos de padecer cáncer de piel.

¿Cuándo hay que ponérselo?

Lo ideal es aplicarlo media hora antes de la exposición al sol en forma abundante y reaplicarlo cada dos o tres horas o cada vez que nos metamos al agua, transpiremos o nos sequemos con una toalla. Si está nublado, también hay que usarlo. El 90% de los rayos ultravioletas atraviesan las nubes.

¿En qué horario hay que evitar el sol?

Los dermatólogos coinciden en que deberíamos evitar el sol entre las 10 y las 16. Eso no significa que esas sean las horas en las que hay que usar protector solar y que el resto del día vayamos «desnudas» de filtro, sino que en ese período deberíamos evitar estar bajo el sol y que a la mañana temprano y después de las 16 deberíamos hacerlo con la protección correcta según nuestro tipo de piel.

¿Qué factor usar?

Es importante usar protectores de amplio espectro (que protejan tanto de rayos UVA como de los UVB) y con FPS (factor de protección solar) no menor que 30. Obvio que para saber cuál es el mejor para vos, es importante hablar con un dermatólogo sobre qué tipo de piel tenés. Para las tipo 1 (de piel muy clara, ojos azules, pelirrojas y con pecas), por ejemplo, se recomienda un FPS no menor a 50.

¿Es mucho más fuerte un FPS 50 que un FPS 30?

Es increíble, pero si están aplicados en cantidades iguales, protegen casi lo mismo. Hay muy poca diferencia entre factores altos y muy altos. Un FPS 15 bloquea el 93% de los rayos UVB; un FPS 30, el 97%; y el FPS 50, el 98%. Ningún protector solar ofrece una protección 100% absoluta.

¿Cuánto hay que ponerse?

Algunos especialistas recomiendan aplicar 2 mg por cada cm2 de piel, pero ¡qué difícil hacer ese cálculo! Por eso, en el último tiempo se empezó a hablar de cantidades tomando el dedo propio como referencia. Así, se aplica una rayita de producto sobre el dedo medio y eso sería una medida. Va una medida para el rostro, una en cuello y orejas, dos medidas por cada extremidad y cuatro en pecho y espalda, respectivamente. Si tu protector es en spray, en adultos son 12 pulverizaciones y en niños, de 6 a 8.

¿Se vencen?

Más allá de lo que indique la fecha de vencimiento, cuando se cumple un año de haber abierto el protector, los filtros empiezan a perder sus propiedades. Por eso está bueno anotarle la fecha del día que lo abriste así no terminás «protegiéndote» con cremas que llevan 3 veranos abiertas.

¿Water resistant o waterproof?

La diferencia entre uno y otro está dada por el tiempo de efectividad sobre la piel al ponerse en contacto con el agua. Los waterproof mantienen su eficacia por un período aproximado de 80 minutos después del contacto con el agua (pueden ser seguidos o meterte a la pile cuatro veces durante 20 minutos, por ejemplo). Los productos water resistant solo la mantienen por 40 minutos.

¿Cómo protejo a mis hijos?

Minimizá la exposición siempre que se pueda y no expongas al sol a bebés de menos de 6 meses. Para los niños mayores hay fotoprotección basada en medios físicos (no exponerlos al sol entre las 10 y las 16 y que usen gorro, anteojos de sol y remera con factor de protección ultravioleta) y medios químicos (filtros solares hipoalergénicos con FPS +50 contra rayos UVA y UVB). Un dato impactante: las radiaciones solares recibidas en los primeros 18 años representan el 80% de lo que recibimos en toda la vida.

¿Se usa solo en verano?

Hay que usarlo durante todo el año. Aunque los rayos solares en invierno sean más débiles, igual impactan en la piel que queda más expuesta, como rostro y manos. Además, la luz azul que emiten las pantallas LED de celus y computadoras también pueden causar manchas en la piel.

Expertos consultados: Aldana Vacas. Médica dermatóloga. Mabel Carosella. Pediatra. Cristina Pascutto. Dermatóloga experta de Avéne.

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